miércoles 2 de diciembre de 2009

La independencia política del proletariado (PCMLE)

Independencia política, independencia de clase
El gobierno de Rafael Correa (parte III)
La política de independencia de clase persigue afirmar nuestras fuerzas y ampliarnos a otros sectores, desarrollar la conciencia política de las masas para que entiendan la necesidad de llevar adelante el proceso con la movilización popular, tiene como propósito mostrar a la clase obrera y los pueblos el verdadero camino revolucionario por el que deben transitar para conquistar una auténtica emancipación.

El objetivo estratégico de nuestro Partido es llevar a la clase obrera al triunfo de la revolución y a la construcción del socialismo y el comunismo. De ese propósito no nos alejamos, ni perdemos de vista que los enemigos principales de la revolución ecuatoriana son la gran burguesía y el imperialismo, particularmente el estadounidense.

Todo cuanto el Partido del proletariado realiza está supeditado a esa meta. En el escenario actual hemos trabajado por fortalecer y desarrollar la tendencia democrática, progresista y de izquierda y para que en su interior ganen espacio los ideales de la patria nueva y el socialismo. Estas tareas las mantenemos, pues, las consideramos indispensables para el proceso de acumulación de fuerzas.

Nuestro compromiso es con el movimiento popular democrático, progresista y de izquierda que quiere cambios, y no con Correa. Lo apoyamos mientras desarrollaba elementos democratizadores y tenía mayor identificación con el proyecto de cambio por el que luchó y votó nuestro pueblo; a medida que Correa se ha ido alejando del proyecto nuestra crítica ha sido mayor, apostando siempre al movimiento de masas como fuerza de presión al gobierno para que cumpla su cometido, y para confrontar a la derecha que ha trabajado para revertir el proceso, desde fuera y desde dentro del gobierno.

La actual conducta del gobierno lleva a que las fuerzas revolucionarias planteemos nuestra independencia política frente a él. Esto no significa un abandono al proyecto político de cambio, ni la declaratoria de oposición al gobierno. Es una política que ratifica la independencia de clase del proletariado frente a la burguesía, que deja sentado que el proletariado se afirma en su programa y objetivo estratégicos, tiene como propósito mostrar a la clase obrera y los pueblos el verdadero camino revolucionario por el que deben transitar para conquistar una auténtica emancipación.

Con ella buscamos levantar la lucha de las masas por sus reivindicaciones materiales y por sus derechos políticos; enfrentar a quienes aspiran llevar el proyecto político de cambio al fracaso; combatir a la derecha enquistada en el gobierno y fuera de él, que trabaja por anular las conquistas obtenidas; liberar a las masas de la perniciosa influencia de la ideología y la política socialdemócrata del gobierno y del movimiento PAIS.

Esperamos rectificaciones en el gobierno, y la movilización social puede ser importante factor para que eso se produzca. Si así ocurre sabremos reconocerlo y apoyar cuanto beneficie a los intereses populares, al progreso del país y al fortalecimiento de una integración democrática y progresista de los pueblos. Apoyaremos y defenderemos toda acción que esté en correspondencia con el carácter popular, anti oligárquico, patriótico y antiimperialista del proyecto político por el que votó el pueblo.

Esta política responde a un justo análisis del desarrollo de las fuerzas políticas en el país, de los cambios producidos en el gobierno y del estado anímico de los sectores más avanzados de las masas; responde también a un adecuada valoración de la naturaleza de las contradicciones existentes en la sociedad ecuatoriana en su conjunto y de manera particular al interior del movimiento popular; toma en cuenta la necesidad de articular adecuadamente la coyuntura a los objetivos estratégicos del Partido: el triunfo de la revolución y el socialismo.

La política de independencia de clase persigue afirmar nuestras fuerzas y ampliarnos a otros sectores, desarrollar la conciencia política de las masas para que entiendan la necesidad de llevar adelante el proceso con la movilización popular.

Eso demanda del partido del proletariado perfeccionar el trabajo al interior de las organizaciones de masas y frentes políticos, profundizar la política unitaria con los sectores populares y políticos progresistas y de izquierda que han logrado entender la necesidad de enfrentar la conversión del gobierno hacia la derecha con la movilización popular.

jueves 12 de noviembre de 2009

El CEP en Derecho y Ciencia Política

CORRIENTE ESTUDIANTIL POPULAR


Nuestra facultad no escapa del proceso de privatización y elitización que vine afectando a la Universidad Publica, es dentro de él que debemos enmarcar la no ejecución del presupuesto 2009, la reducción del presupuesto 2010, la reducida partida presupuestaria a la investigación, la reducción de una reforma curricular al mero cambio de cursos, la implementación de mecanismos de generación de “recursos propios” que en la práctica se traducen en la violación al derecho a la gratuidad de la enseñanza a través del pago por tasas administrativas y la desnaturalización de la extensión universitaria y la proyección social.

Entendiendo que la privatización y elitización que viene sufriendo la Universidad Publica, además de la desnaturalización de sus funciones básicas en el marco de la implementación de un modelo tecnocrático, antinacional y elitista de Universidad, es resultado de la aplicación en el país del programa neoliberal, los estudiantes democráticos y antiimperialistas hemos entendido la necesidad de organizarnos en un espacio de frente único para:

1) Luchar por una segunda reforma universitaria, propugnando un nuevo modelo de Universidad, nacional, democrático y científico.


2) Defender la Universidad Pública y los derechos estudiantiles de la ofensiva privatista, propugnando una democratización de la gestión de la Universidad y la Facultad.


3) Luchar por la revaloración de las funciones básicas de la universidad, centralmente la investigación científica y la extensión universitaria.


4) Ligar nuestra formación profesional a la defensa de los derechos políticos, económicos, culturales y medioambientales; y de la soberanía nacional, comprometiéndonos con la transformación de la sociedad.


5) Contribuir a la construcción de un nuevo proyecto de país, que tenga como bases una nueva constitución y un proyecto nacional de desarrollo orientado a satisfacer las necesidades de las mayorías.


6) Apostar por el fortalecimiento de la organización gremial, y en ese sentido por el fortalecimiento de las organizaciones de base, el fortalecimiento y reorientación del Centro Federado, la reconstrucción de la FUSM y la centralización del movimiento estudiantil nacional en la FEP.

Esos son los objetivos programáticos en torno a los cuales nos unimos en la Corriente Estudiantil Popular (CEP), expresando con ello nuestro compromiso con el pueblo, sus aspiraciones y luchas.


Finalmente, queremos llamar a todos las organizaciones progresistas, democráticas y de izquierda de la facultad, ha que vayamos construyendo un trabajo unitario que priorice nuestras coincidencias en pro del avance del movimiento estudiantil en la facultad, la defensa de los derechos e intereses estudiantiles y la conquista de una Universidad Pública, Nacional, Democrática y Científica.


Fac. de Derecho y Ciencia Política

miércoles 28 de octubre de 2009

Elecciones en Uruguay: balance del PCR

Un primer balance
Elecciones 2009 en Uruguay
Reproducimos una nota acerca de las elecciones presidenciales enviada por la redacción La Verdad, órgano de difusión del PCR de Uruguay.


Al mediodía del lunes con los datos de la Corte Electoral al 100% y faltando sólo los votos observados, unos 32.000 (un 1,4%) se confirma que habrá segunda vuelta electoral, ya que el Frente Amplio, con la fórmula Mujica-Astori, obtuvo el 48,16% , retrocediendo de la elección anterior, del 2004, donde había obtenido el 50,5%.

La mayoría parlamentaria, el otro tema en cuestión, queda en suspenso, ya que ella va a depender de qué partido gane en noviembre, que obtiene un senador por el cargo de vicepresidente, y está pendiente conocer el resultado de los observados.

En segundo lugar queda el Partido Nacional, con la fórmula Lacalle-Larrañaga, con casi un 29%, retrocediendo un 6% de la elección anterior, sobretodo por la recuperación del Partido Colorado, con la fórmula de Bordaberry (hijo del dictador)-De León, que pasó del 10 al 17%.

El cuarto lugar lo obtuvo el Partido Independiente, socialcristianos y socialdemócratas de centroderecha, que no llega al senador, y que tuvo el 2,5%.
Por último la Asamblea Popular, que como tal se presentó por primera vez (donde predominan sectores antiimperialistas consecuentes, que abandonaron el FA en este período) y que está integrada por el Movimiento 26 de Marzo, el Partido Comunista Revolucionario, el Modeju (jubilados), Avanzar (movimiento de San José y varios departamentos) e independientes, donde se destacan el Dr. Helios Sarthou, Raúl Rodríguez candidato a presidente y la profesora y destacada ambientalista Delia Villalba, que obtuvo algo más de 15.000 votos, el 0,67%, más que triplicando las internas de junio, pero que no llega a obtener una banca de diputado, uno de los objetivos planteados (para lo que habría que superar el 1%). Estos sectores habían obtenido unos 40.000 votos en las elecciones anteriores, dentro del FA.

Los votos en blanco y anulados sumados obtuvieron alrededor del 2,5%.
Además de esta elección nacional, donde participaron finalmente el 90% de los cerca de 2.600.000 habilitados, se realizaron dos plebiscitos, uno por la Anulación de la Ley de Impunidad, con la papeleta rosada que no superó el 48% y el otro por el voto epistolar que sólo logró el 36%.

Un primer balance

El retroceso del 3%, del FA, partido que gobernó y que sufrió cierto castigo, menor al merecido (“le salió barato al FA” dijo una compañera), se expresó de distinta forma: por izquierda, por haberse desenmascarado como un gobierno del oportunismo, continuista y proimperialista; en parte de la abstención que hubo, en parte del voto blanco y anulado y en el voto a la Asamblea Popular; y por “derecha”, donde pesaron el candidato del FA (Mujica), el tema seguridad, el impuesto a la renta de las personas físicas (el IRPF) que golpeó más a sectores medios, votos que “volvieron” a los partidos tradicionales o fueron al Partido Independiente.

Los candidatos de los partidos tradicionales representantes de los sectores más derechistas, ayudaron en parte a que el FA retuviera electorado, y la candidatura de Mujica renovó en parte las esperanzas de que ahora pudiera haber un cambio “hacia la izquierda”.

Pesaron también en la “buena” votación al FA a pesar de todo, los planes asistencialistas, y los efectos de la propaganda electoral masiva por los medios, donde el gobierno jugó fuerte.

La crisis económica internacional que se ha ido instalando en nuestro país fue ocultada por la propaganda, y porque con importantes inversiones en obras públicas este año se encubrieron los efectos de la desocupación generada por la caída de la industria y el agro. Hay que tener en cuenta que los cuatro primeros años del gobierno de Tabaré, hubo un crecimiento económico promedio del 7%, por el auge de los precios internacionales de las materias primas y que esto lo vivió el pueblo como cierta recuperación de las fuentes de trabajo y el salario después de la crisis del 2002.

La Asamblea Popular que ha ido reagrupando fuerzas combativas, antiimperialistas y por el Socialismo, si bien no entra en el Parlamento, realizó una gran campaña con escasos medios y a pesar de ello logró una amplia difusión de sus denuncias: del Programa antiimperialista y popular, las “40 Medidas”, difundido por decenas de miles y la extensión de su organización al plano nacional, abriendo con esto muy buenas perspectivas de que se convierta en una fuerte herramienta al servicio de las luchas de nuestro pueblo en todos los terrenos en los que esta se expresa.

En esta lucha tuvo una participación importante el PCR, que también ha desarrollado su organización y su llegada a las masas.

La lucha por la anulación de la ley de impunidad va a seguir
El FA que tuvo en este período de gobierno la mayoría parlamentaria para aprobar la Anulación de la Ley de Impunidad, no lo hizo y luego usó en forma oportunista a sectores de perfil de izquierda para hacer una campaña por el plebiscito para su anulación, lo que le permitió a la postre retener electorado, mientras los sectores de Astori, Huidobro y otros no lo impulsaron.

Lograron que esta infamia se volviera a legitimar, pero 1.100.000 orientales votaron por el Sí a la anulación, justificando con creces la necesidad de redoblar la lucha directa del pueblo para obligar a hacerlo y a abrir un cauce para la verdad y el juicio y castigo para los responsables de los crímenes de la dictadura militar fascista y sus cómplices civiles.

domingo 25 de octubre de 2009

Desde Colombia, el PCC(ml)


Las crisis y el mal gobierno dañan a Colombia
Partido Comunista de Colombia (marxista-leninista)


Hay un incremento inusitado de la violencia terrorista del Estado, que se asocia con la imposición de las bases militares yanquis en las instalaciones del ejército títere. Crece la penalización de la lucha social, abiertamente se intimida con su aparato represivo; por ahora se parapetan menos en los paramilitares a su servicio, lesionados por el fracasado proceso de "justicia y paz".


La corrupción y el clientelismo campean principalmente en el manejo de las licitaciones para grandes obras y negocios en los ministerios de transporte y comunicaciones. Florecen en un Congreso que aprueba -por escasos votos y grandes exigencias al gobierno-- nefastas leyes como la reforma política plagada de antidemocracia y el referendo reeleccionista rodeado de mil truculencias.


El manejo mañoso de la reelección de Uribe es más evidente cada día, así frena la desbandada de su bancada parlamentaria, le sirve para hacer señales a favor de unos candidatos y quemar otros reduciendo el abanico de "sus delfines". Ocurre justo cuando la ilegalidad e ilegitimidad de Uribe sentenciada por la Corte Suprema de Justicia en 2008 y por amplias opiniones y acciones de masas a lo largo de sus siete años de gobierno, soportan la exigencia de la renuncia de Uribe.


Los datos de la economía de Colombia indican que la crisis no toca fondo, que sigue en rojo y amenaza con nuevas quiebras en las industrias más avanzadas y generadoras de empleos. Claro indicativo de la crisis económica estructural de un país dependiente del imperialismo yanqui pleno de dificultades, en un mundo capitalista que NO logra cifras económicas positivas estables. Por consiguiente, por encima de las mentiras del Departamento de Estadísticas (DANE), hay realidades como el creciente desempleo y el abandono del campesinado, que están indicando el incremento de la miseria y la pobreza.


El presupuesto nacional aprobado en medio de la protesta estudiantil es de guerra, base de la "seguridad democrática". Sacrifica la inversión productiva y el gasto social, avala el endeudamiento con el capital financiero multinacional y deja abierta la puerta a una ofensiva tributaria antipopular y a recortes de los derechos de los pensionados, entre otras medidas "contra la crisis económica" de inspiración antipopular y antinacional.


El declive de Uribe avanza a pesar de la manipulación mediática de corte fascista hoy llamada "Estado de Opinión", se observa un gobierno a la defensiva ante buena parte de las denuncias de la oposición y de sus amigos que no se tragan los pobres resultados de sus políticas para desarrollo de la infraestructura vial y productiva. Porque crece el desempleo a pesar de las ventajas laborales y tributarias para el capital monopolista, propias de la llamada "confianza inversionista" que destruye la "cohesión social" que pregona el gobierno.


Ya se lee en periódicos extranjeros como El País (España) "...Colombia no quiere mirarse al espejo porque la lista de desaguisados que amojonan el segundo mandato presidencial, haría sonrojar hasta a un dictador" (13-10-09. El Tiempo). Las limitaciones y malos resultados de Uribe dañan a Colombia, incluso sectores de su clase asumen posturas críticas o distanciamientos, lo ven más limitado para engañar a las masas, gobernando en medio de un edificio en construcción (proyecto de "Estado Comunitario") al que la crisis averió en sus bases.


El movimiento popular político y de masas registra acciones opositoras importantes que destacan la participación juvenil. A pesar de los altibajos de momentos diferentes a un flujo de masas, de la gran presencia derechista socialdemócrata y de otros oportunistas en las direcciones de organizaciones sociales importantes, son acciones que preocupan al gobierno y oligarcas; lo demostró la movilización estudiantil por presupuesto para las universidades públicas y, antes, los paros del magisterio, la comunidad educativa y funcionarios de la rama judicial del Estado, las huelgas del proletariado bananero y de los corteros de caña en alianza con la combativa Minga Indígena.


Muchos factores negativos y peligros conspiran contra la lucha popular, es indiscutible, pero las crisis estructurales económica, política, humanitaria y ambiental permiten maniobrar para conjurarlos y alimentar la tendencia al ascenso de la lucha de masas en Colombia.


Para ayudar a atenuar la crisis resurge la propuesta de cogobierno y pacto político con el "uribismo sin Uribe" (‘uribismo ilustrado'), muy favorable a la estrategia de las clases dominantes que plantean sectores arribistas que se denominan "centro-izquierda", abrigados con la ideología derechista de la socialdemocracia que tiene en el candidato presidencial, Gustavo Petro, un porta estandarte de ellos que agita una pérfida "consulta interpartidista" pretendiendo ser vocero popular y "de la izquierda".


Estamos ante una dura batalla para evitar que el pueblo caiga en esa celada derechista disfrazada de "unidad contra la dictadura de Uribe".


El Movimiento de Oposición al Régimen, en especial los miembros del PDA que defienden su ideario y estatutos, tiene un duro pulso con las tesis de "pacto con la burguesía" que hace parte de la lucha contra el oportunismo de todo color. Es una disputa esencial para propiciar un cambio a favor del pueblo y la liberación social y nacional en la que los revolucionarios estaremos en primera fila.


jueves 17 de septiembre de 2009

Desde Uruguay, el PCR

Posición del Partido Comunista Revolucionario (PCR) del Uruguay ante las elecciones presidenciales y parlamentarias que se llevarán a cabo el próximo 25 de octubre.


El oportunismo en el gobierno, lejos de llevar adelante el programa antiimperialista y popular por el que históricamente han luchado el movimiento obrero y popular y la propia base militante del Frente Amplio, y lejos de romper con el imperialismo e ir a fondo contra los intereses de la oligarquía, del gran capital y el gran latifundio, por el contrario lleva adelante desde el primer día de su instalación una política continuista, proimperialista y que incluso profundiza la alineación y la dependencia con el propio imperialismo yanqui, el principal enemigo de los pueblos oprimidos del mundo.


Tabaré: continuismo y proimperialismo


Lejos de plantear una moratoria y auditar la deuda externa han pagado miles de millones de dólares surgidos del trabajo nacional, y a la vez han acrecentado el endeudamiento pasando la deuda de capital más intereses de 19.000 millones en marzo del 2005 a 29.000 millones de dólares en marzo del 2009, lo que está creciendo aun más por el aumento del déficit fiscal y el déficit comercial del país en estos años.


Lejos de impulsar la reforma agraria, ha impulsado una contrarreforma agraria, con una concentración y extranjerización de la tierra nunca antes vista, donde se han privilegiado los monopolios extranjeros rapaces, de la forestación y la soja, que depredan la tierra y el medio ambiente para lograr sus máximas ganancias y desplazan a miles de familias laboriosas del campo.


Lejos de sumarse al proceso liberador, que surgido de grandes luchas populares encabezan los gobiernos de Venezuela, Bolivia y Ecuador, junto a Cuba revolucionaria, que se expresa en el ALBA, este gobierno firmó el TPPI, el TIFA e intentó el TLC con los yanquis, invitó al genocida Bush y se ha alineado permanentemente junto al imperialismo yanqui, como se ha visto recientemente, más allá de las palabras, ante el golpe de Estado en Honduras y la instalación de siete bases militares yanquis en Colombia. Ha mantenido y extendido la participación de tropas uruguayas en Haití y el Congo y porque teniendo mayoría parlamentaria no ha anulado la ley de impunidad.


A pesar del crecimiento económico inusual, fruto de los altos precios internacionales de las materias primas durante estos años, mantiene los salarios y jubilaciones de la amplia mayoría de los trabajadores sumergidos. Al no defender la industria y el agro nacional mantiene una desocupación que ahora con la crisis vuelve a crecer, un 40% de trabajo precario e informal, y ha forzado a decenas de miles de trabajadores a emigrar. La miseria es creciente, cada día miles de uruguayos comen de la basura y duermen en las calles.


Nuestras tareas


Esta situación ha llevado también a que un sector importante de lo más avanzado y conciente de la militancia antiimperialista y popular se fuera reagrupando en la Asamblea Popular (fundada en abril del 2006) al mismo tiempo que se iba desprendiendo del FA y dando respuestas, oponiéndose en el terreno de la lucha y en la calle a la política del gobierno, y realizando permanentes acciones antiimperialistas. Lo más destacado en este sentido, sin duda fue el impulso de la gran marcha ante la visita de Bush el 9/3/2007, al igual que el impulso de los actos del 1º de Mayo independientes del gobierno y de la mayoría oportunista de la dirección del Pit-Cnt.


De acuerdo a las condiciones políticas en que se da esta campaña electoral, y por considerarlo importante para respaldar el conjunto de la lucha popular y fortalecernos organizativamente, nos planteamos abrir una brecha en el parlamento y obtener una o más bancas, logrando para ello el apoyo de fuerzas antiimperialistas y clasistas consecuentes.


Nuestras tareas en la campaña electoral son: en primer lugar denunciar en base a los hechos y ante las grandes masas, el continuismo y el proimperialismo de este gobierno de Tabaré, y de Mujica y Astori que ahora buscan continuarlo. Mostrar a fondo y crear conciencia de su naturaleza engañosa, su gran demagogia y de ahí la peligrosidad del oportunismo, como fuerza al servicio de las clases dominantes que trabaja en el seno de las organizaciones populares.


En segundo lugar, propagandear con la mayor energía y firmeza y también en un estilo sencillo y comprensible, nuestro programa, las 40 Medidas, elaboradas en un trabajo colectivo y participativo, y aprobado en forma democrática por la II Asamblea Nacional de Adherentes del 12/7/ 2008. Programa que recoge el programa histórico de la clase obrera, el del 1er. Congreso del Pueblo, el de la CNT, y el del propio FA de 1971, y que los actualiza con las reivindicaciones de las organizaciones populares a la luz de las nuevas condiciones nacionales e internacionales. Programa basado en: moratoria y auditoría de la deuda externa, romper con el FMI, reforma agraria, nacionalización de la banca y el comercio exterior, salario mínimo de media canasta familiar, jubilaciones dignas, salud, vivienda y educación popular, defensa y desarrollo de la industria nacional, defensa de las empresas públicas y los recursos naturales, anular la Ley de impunidad, alianza con el ALBA.


En tercer lugar y de gran importancia, extender y desarrollar la organización de la Asamblea Popular a nivel nacional, uniendo permanentemente el trabajo en el terreno político electoral al trabajo más consecuente, firme y combativo en el terreno de la lucha sindical, estudiantil, campesina y popular, para irla forjando al calor de la lucha, como una verdadera herramienta unitaria hacia una perspectiva revolucionaria. Esto tiene mayor sentido aún frente al desarrollo de la crisis económica internacional actual, que ya ha impactado en nuestro país y en la región.


Saludamos desde estas páginas la presencia, encabezando todas las listas de la Asamblea Popular-Izquierda Unida al senado, del querido compañero Dr. Helios Sarthou, un inclaudicable defensor de los trabajadores y la causa popular.